Entre dos vidas estoy.
Dos vidas comparten mi vida.
Uno de ellos, a mis ojos, sin saber,
tiende a congelarse en el fuego,
y él es más querido que los demás.
Sí, en el pasado él, pero todo clama
y el eco pasado día a día
Perturba mi esencia, el fuego guarda,...
Pero como pura, libre es la ansiedad.
Ya no conozco los límites, ni los bordes,
no siento la nitidez de la hoja:
su Fuego, como si una vez se hubiera derretido.
No, no lo olvidaré, fue en realidad.
Intento recuperar ese vida.
Lo que yo necesito, lo que el vida necesita,
no. Dos vidas lo necesitan,
pero creo que solo yo.
Es como si hubiera creado otro vida yo mismo.
Tal vez por eso no lo acepto..
Es como en algún lugar con el borde, pero cerca, a la Mano,..
pero hay una hoja en esa mano.
Derribándome, pero sin escatimar manos,
Intento insuflar vida y mente a mi mundo brillante.
¿Pero cómo? ¿Cómo ser? ¿Qué debo hacer?
Mientras mi mundo sea más oscuro y frío..
Y ajeno al fuego. Me pide que me deje ir.
Y el otro vida es mío, pero no mío,
y no me da paz, y el canto no es el mismo..
Aquí y ahora es un sueño, un eco vacío.
Y el sonido metálico no perturba el oído.
Dos vidas comparten mi vida,
pero es como si estuviera sosteniendo una espada en el medio.
La mano borró la punta de la hoja.
La libertad es anhelada por el canto de la paz,
y la voluntad de la llama no es para ella ni un decreto.
Derribándome, pero sin escatimar manos,
respiraré energia e inteligencia en mi vida luminoso con Fuego.
¿Pero cómo? ¿Cómo ser? ¿Qué voy a hacer?
Mientras mi vida esté acostumbrado a la oscuridad y el frío..
Pero el fuego es ajeno. Sí, lo dice.. suelta.
Sí, es mi culpa, aunque la elección sea suya.
¿De verdad lo dejo ir?.. - Una vez más..
La canción pudo perdonar.
¿Pero puedo?
El universo, que en la oscuridad es infinito,
Mostrando luz y paz helada, guarda el Frío,
pero gravita hacia la oscuridad..
Mi vida luminoso, que no es mío..
Dos vidas comparten mi vida.
Uno, como si estuviera encerrado..
Hasta que en la noche con mi mano
aga fuego de hielo.
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